El problema es que cuando vamos creciendo, y no lo "hemos encontrado", nos podemos meter en un bucle de ansiedad y depresión, porque estás un día más, sintiéndote no valorad@, que estás desperdiciando tu vida en un trabajo que no te gusta. Obsesionándote con la búsqueda de "ese propósito", muchas veces lo que puede hacer es evitar que disfrutemos y vivamos presentes el propósito del ahora.

La vida está llena de pequeños y grandes propósitos. Unos tienen un resultado inmediato y otros suelen verse como "pausas" o "desvíos", pero que suelen ser la razón futura de que los impactos más grandes sean sostenibles y duraderos.

No dejes que la vida se te vaya buscando. Honra tu propósito actual. Vive tu propósito actual.

Para mí, todo tiene un valor y un por qué, y cada etapa hay que internalizarla con agradecimiento ya que es lo que te puede estar formando el carácter o la fortaleza emocional para llevar a cabo otra etapa más deseada por ti. En todo hay una oportunidad.

Hay que tener visión y metas pero siempre honrando el presente, sabiendo que esas metas pueden ser transformadas en el camino. No te aferres a buscar UN solo propósito y haz lo mejor que puedas con el propósito y recurso que tengas en estos momentos.

Cuando no sale natural es donde debes crear la disciplina de ciertas prácticas que te ayuden a valorar o tener una actitud de agradecimiento:

  • Una libreta de agradecimiento: Escribir por lo menos 3 cosas al día por las que estás agradecid@ al inicio de la mañana te cambia a un enfoque mucho más positivo y reduce sentimientos como la ansiedad.
  • Ejercicio: Liberas hormonas como la serotonina y endorfinas, que nos ayudan a mejorar el estado de ánimo, dormir mejor y reducir sentimientos de dolor y estrés.
  • Hablarnos positivamente: Es una clase de entrenamiento al cerebro para evitar que nos convirtamos en nuestro mayor enemigo. Practica contigo la paciencia, compasión y amor.
  • Orar o meditar: La conexión y reflexión espiritual te da un sentimiento de balance y una ayuda a la aceptación de cosas que no tienes el control.